viernes, 6 de febrero de 2009

Manifestaciones del Espiritu Santo


“Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios; porque muchos falsos profetas han salido por el mundo. En esto conoced el Espíritu de Dios: Todo espíritu que confiesa que Jesucristo ha venido en carne, es de Dios; y todo espíritu que no confiesa que Jesucristo ha venido en carne, no es de Dios; y este es el espíritu del anticristo, el cual vosotros habéis oído que viene, y que ahora ya está en el mundo”. 1 Juan 4:1-3)
Sin lugar a dudas que este es uno de los temas mas controversiales de los cuales me ha correspondido hablar ya que no es un tema menor para las congregaciones de corte pentecostal, debido principalmente que basan toda su liturgia en la forma como se manifiesta el Espíritu en medio de ellos. Y tenemos que existen las danzas, el hablar en nuevas lenguas, sanidades, operaciones, y hoy por hoy además se dan vitaminas espirituales, cofres con órganos nuevos para los enfermos, bandejas con dones espirituales, clínicas con enfermeros, etc. Pero que nos dice la Santa palabra de Dios porque el apóstol es muy grafico cuando nos dice: “Examinadlo todo; retened lo bueno”. (1 Tesalonicenses 5:21), por lo que cabe la pregunta, ¿Debemos probar los espíritus y cómo podemos conocerlos?, obviamente y debido principalmente a que en nuestras congregaciones existe una nula exhortación al respecto y el algunas ocasiones cuando vemos que alguien danza o profetiza o habla lenguas se le considera muy espiritual, aun cuando sus hechos disten mucho de los que la palabra de Dios exige. ¿Qué diremos entonces? ¿Son de Dios estas manifestaciones o no?, vamos a tratar de ir por partes, ya que Jesús nos advirtió sobre las cosas que ocurrirían en los últimos tiempos: “Porque se levantarán falsos Cristos, y falsos profetas, y harán grandes señales y prodigios, de tal manera que engañarán, si fuere posible, aun a los escogidos”. (Mateo 24:24), por lo tanto que podemos decir ante la evidencia del escrito sagrado; Veamos un simple ejemplo, es conocido que los bancos nunca entrenan sus cajeros a identificar la falsificación de billetes usando o estudiando el dinero falsificado, circulante del sistema monetario o financiero. En su lugar, el personal de caja se entrena para manejar dinero verdadero y real. Una vez que un cajero o cajera se familiariza a fondo con los detalles del billete verdadero le resultará más fácil distinguirlo de cualquier falsificación posible. ¿Ocurre esta instrucción en nuestras congregaciones?, claro que no y es por eso que en innumerables ocasiones nos encontramos con verdaderos “espectáculos”, y nadie se atreve hacer nada, y luego se predica sobre la importancia de tener el discernimiento de espíritu. Pues bien que diremos sobre las danzas, ¿Tienen respaldo bíblico?, claro que no, pero no obstante a eso tampoco debemos cerrarnos a pensar que el Espíritu de Dios obra conforme a su multiforma, y fácilmente puede tomar dominio de algún miembro del la iglesia y hacerlo saltar como becerro en la manada (Malaquías 4:2), pero bajo una condición muy preclara. En 1ª Corintios 14:40 se nos dice: "pero hágase todo decentemente y con orden", la razón fundamental de porque el apóstol tuvo que escribir de esta forma, es que había desorden en la iglesia de Corinto, usaban mal los dones espirituales y esto había causado mucha confusión en la asamblea. Aparentemente preferían hablar en lenguas y lo hacían sin tomar en cuenta el buen orden en el culto.
Con respecto el hablar en lenguas ocurre algo muy parecido al tema de las danzas, ya que en el Capitulo 14 versículo 27 de la carta a los Corintios dice Pablo, "Si habla alguno en lengua extraña, sea esto por dos, o a lo más tres, y por turno; y uno interprete", para evitar la confusión. "Si, pues, toda la iglesia se reúne en un solo lugar, y todos hablan en lenguas, y entran indoctos o incrédulos, ¿no dirán que estáis locos?" (v. 23). El desorden y la confusión no edifican, sino que causan disgusto entre los asistentes. El servicio bien ordenado produce un gran beneficio para todos. El culto en que algún hermano dirige el estudio (sea clase o sermón) y en que hay reverencia de parte de todos es muy edificativo. Pero entre más distracción haya, más confusión habrá, y menos provecho espiritual. Los hermanos se desaniman y los visitantes no vuelven.
Demás estaría analizar las otras “manifestaciones”, ya que solo aportan confusión y desorden pero si es importante considerar una que esta muy de moda, y se puede ver en varios cultos de los tele-evangelistas, y es la “risa santa”. ¿Qué es “La Risa Santa”? Al fenómeno en cuestión se le describe como un arrebato incontrolable de la risa inspirado supuestamente por el Espíritu Santo. Este arrebato puede producirse en cualquier momento durante un servicio de iglesia. He podido ver por la televisión, gente en la congregación riéndose a carcajadas mientras el evangelista Howard-Browne predica. En algunos momentos, resultaba evidente la inducción o manipulación del evangelista en el público mientras otras veces no. El servicio eclesial prosigue a pesar de la distracción creada por una o más personas que ríen en voz alta y a veces se tienden, desmayan o tiran al piso.
Pablo enumera las manifestaciones del Espíritu Santo (1 Corintios 12:7-11). Cuando consideramos las manifestaciones señaladas por Pablo, vemos que son exactamente las mostradas por el Mesías durante su ministerio terrenal. De hecho, las manifestaciones del Espíritu Santo reproducen el ministerio de Jesús por medio de Su cuerpo que es la iglesia. Cualquier cosa que veamos realizar a través de Jesús es hoy una manifestación o expresión legítima. Otra prueba de manifestación cierta del Espíritu Santo en los creyentes es que cada don del Espíritu debe operar en estrecha unión al cuerpo produciendo un testimonio de armonía y unificación de la presencia del Señor. Pablo escribe, " ¿Qué hay que hacer, pues, hermanos? Cuando os reunís, cada cual aporte salmo, enseñanza, revelación, lenguas o interpretación. Que todo se haga para edificación. (I Corintios 14:26). Que sea hecho todo de modo que el cuerpo funcione en unidad. Que cada uno agregue de una manera ordenada a lo que ha agregado su hermano de manera tal que haya un testimonio evidente de la notable presencia del Espíritu Santo en el cuerpo. He aquí donde la "risa santa" u otro tipo de manifestaciones no pasan la prueba.
Lamentablemente esta manifestaciones son inducidas y alentadas por quienes están al frente de las congregaciones con el objetivo claro de demostrar que ahí esta el Señor operando, pero descuidan lo mas elemental que es la palabra de Dios, como bien recuerdo que hubo un pastor que le señalaba a su superior que fue tanta la “manifestación del espíritu”, que no hubo lugar ni para leer la Biblia.
Bendiciones

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Estimados editores,

Quisiera agradecerles por este artículo cuyo tema me había tenido bastante contrariado últimamente y que ahora me ha aclarado bastante lo que ocurre en nuestras Iglesias. Comparto plenamente que si bien las danzas en el Espíritu no son Bíblicas, no por ello debemos considerarlas que no son genuinas, ya que como usted muy bien describe “el Espíritu de Dios obra conforme a su multiforma, y fácilmente puede tomar dominio de algún miembro del la iglesia y hacerlo saltar como becerro en la manada (Malaquías 4:2)”.

Sin embargo lo anterior, le manifiesto mi crítica al artículo pues no aclara en profundidad si lo que ocurre en muchas de nuestras Iglesias actuales, como clínicas, jeringas, operaciones, transfusiones de sangre, etc, etc., sea una manifestación genuina del Espíritu.

Con amor en Cristo,
Escudriñador de las Escrituras

Anónimo dijo...

Hola.
Tengo un principio frente al tema de las "operaciones".

Creo que la "primera" manifestación siempre ha sido obra del Espíritu Santo. Pero como "esa" operación fue llamativa, los "instrumentos" le han que querido copiar la idea.