miércoles, 19 de marzo de 2008

Atribulados, pero no derrotados

“Porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez mas excelente y eterno peso de gloria” 2° Corintios 4:17


En muchas ocasiones había escuchados a los hermanos de la Iglesia decir; “afligiéndote y probándote, para a la postre hacerte mucho bien”, y todo esto lo decían cuando estaban pasando momentos de prueba, dolor o amargura, y lo que es mas no había tenido la precaución de saber en que parte de la Biblia lo decía. Y no lo lograba entender hasta que me toco vivir mi propia experiencia sobre estas cosas.
Porque cuantas veces ocurre que estamos viviendo momentos de gloria con nuestro Señor y viene el príncipe de este siglo con el claro objetivo de hacernos la guerra y amedrentarnos para que perdamos la comunión que estamos gozando y disfrutando con El, o estamos tan insensible a lo que Dios quiere de nosotros y El se ve en la necesidad de someternos a un proceso para hacernos entender y se nos viene encima una dificultad o un problema, y nos sentimos atribulados, angustiados, incluso caemos en la desesperación e ignoramos que Dios en su misericordia permite que al igual que Job seamos afligidos por un lapso de tiempo por el enemigo de nuestras almas, para sacar lo mejor de nosotros para la gloria suya. Porque si miramos la experiencia de este varón de Dios nos damos cuenta que el no busco vivir los momentos que relata la palabra de Dios, sino fue el acusador y engañador, Satanás el diablo a presentarse a la presencia de Jehová, para sugerirle que si quitaba todo lo que éste poseía, blasfemaría en contra de su nombre[1], pero lo que el tentador no sabia era que Job, se mantendría con su fe inalterable aun a pesar de los dichos de su esposa y sus amigos, y como leemos en el texto sagrado que una vez que paso toda esta situación sus propiedades, animales, y muchas otras cosas fueron multiplicadas en gran manera, es decir, no fue derrotado[2].
Ahora debemos tener clara conciencia que por algo Dios permite que vivamos estas experiencias y padezcamos tribulación, y lo mas probable es que Dios nos este sometiendo a un proceso necesario para el crecimiento de nuestra vida espiritual, tal como se lo señala a Jeremías, que aun estando en su mano nos hemos echado a perder, y se ve en la triste necesidad de llevarnos de nuevo a la rueda como lo hizo el alfarero con el barro en presencia del profeta Jeremías[3]. De igual forma se tiene que haber sentido el apóstol Pablo al ver que su objetivo solo era de anunciar el evangelio y por todas partes le esperaban tribulaciones, cárceles, azotes, persecución, y tantas otras calamidades, y por eso exhorta a los hermanos en Corinto a vivir bajo la protección y esperanza en aquel que los había llamado de las tinieblas a su luz admirable y que la iglesia naciente debía tener claro que todo esto ocurre por un motivo definido y establecido en la mente de Dios, para que cada uno de nosotros sepamos de nuestra fragilidad y que no apeláramos a nuestra suficiencia, porque es posible que la vanidad y el orgullo se apoderen con facilidad de nuestra vida y Dios no quiere que seamos así, porque toda la gloria a El le pertenecen. Sin duda que no es nada de agradable, ni confortable estar viviendo esos momentos y solo los que lo hemos vivido podemos dar cuenta de esto, y resulta casi paradójico e irónico lo que nos dice el apóstol Santiago: “Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas”[4], nadie que yo sepa esta muy contento o alegre en estas circunstancias, pero no obstante la palabra de Dios no encarga de tener GOZO, ¿Como puede ser todo esto?, estamos claro que a simple vista es poco entendible para el hombre natural pero para los que hemos nacido de nuevo es fácil de entender ya que debemos tener siempre presente que aquel que dijo que no quedaríamos huérfanos esta a nuestro lado y que El es mayor que nuestras dificultades momentáneas[5] y para a la postre hacernos mucho bien, ya que así les dijo a los Israelitas que iban a tomar posesión de la tierra prometida recordándoles que habían sido alimentados en el desierto con mana y que por un poco de tiempo habían sido probados y afligidos, pero que a la postre era para mucho bien y para que no dijeran que gracias a su poder y sus fuerzas obtenían lo que en ese momento estaban poseyendo[6].
Por lo tanto cuando vivamos una experiencia de dolor, de aflicción, persecución o desagradable según nuestra personal percepción, debemos tener siempre presente lo que nos dice Dios a través de su palabra: “Si anduviere yo en medio de la angustia, tú me vivificarás; Contra la ira de mis enemigos extenderás tu mano, Y me salvará tu diestra”[7], como decíamos anteriormente a nadie le gusta atravesar tiempos difíciles, de angustia y tristezas, pero no estamos exentos de esto, y nuestro Señor bien lo sabia cuando nos dice que en el mundo tendríamos aflicciones, pero como cristianos bien podemos atravesar estos valles de sombra en completa victoria, dependiendo del poder alentador de su Espíritu Santo y no darle lugar a que esta situación se apodere de nuestra vida ya que nos puede conducir a una depresión o angustia sin control y para eso tenemos el respaldo de la santa palabra de Dios que nos dice: “que estamos atribulados en todo, mas no angustiados; en apuros, mas no desesperados; perseguidos, mas no desamparados; derribados, pero no destruidos” y también nos señala: “Porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez mas excelente y eterno peso de gloria; no mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas”[8].
Entonces amados pidamos al Dios de toda dadiva y don perfecto que no fortalezca y nos de la capacidad que viene de lo alto para sobrellevar este momento de tribulación que nos puede estar afectando, sabiendo que Dios tiene un propósito eterno para cada uno de nosotros, y por eso permite que seamos afligidos por un poco de tiempo.

Dios nos bendiga



[1] Job 1: 8-12
[2] Job 42: 10-7
[3] Jeremías 18:2-6
[4] Santiago 1:2
[5] San Juan 16:33
[6] Deuteronomio 8:16-17
[7] Salmos 138:7
[8] 2° Corintios 4:8-9 y 17-18

1 comentario:

Yerak Castro dijo...

Gracias hermano estoy en lagrimas pasando por un momento con mi futura esposa que estamos pasando una prueba grande a 1 mes de casarnos pero sigo confiando en el señor y que ya no puedo con mis fuerzas y que suya es la pelea y me sujeto ael pero revelate señor! te necesito te anhelo mas no me dejes padre